Inyección de inhibidores

Inyección de inhibidores

La formación de hidratos o la cristalización de sulfuros puede tener un impacto significativo en la operatividad de la planta.

En el escenario peor, estas formaciones sólidas que, en el caso de los hidratos, se parecen al hielo o a la nieve húmeda, pueden obstruir la tubería vertical, llevando por lo tanto a la interrupción del proceso y a intervenciones de mantenimiento costosas.

Para prevenir su formación, en el interior de la boca del pozo se inyectan inhibidores de los hidratos. Normalmente para la inyección se utilizan bombas de pistones normalmente, produciendo un flujo de impulsos, altamente dinámico y de alta presión.

FLUXUS® F es la solución ideal para monitorizar la tasa de la dosis de las sustancias químicas inyectadas. La medición ultrasónica clamp-on de los flujos funciona independientemente de la presión en la tubería y no depende de las oscilaciones de la presión y del flujo.

Ejemplo de aplicación en un lugar de exploración de gas amargo

El gas amargo contiene un alto porcentaje (hasta el 25%) de sulfuro de hidrógeno, sustancia extremadamente tóxica y corrosiva. Por lo tanto, la extracción y el tratamiento de gas amargo son sujetos a reglas de seguridad estrictas. Las tuberías y todos los equipos tienen que construirse a partir de acero especial resistente y deben ofrecer una protección catódica contra la corrosión. Por lo tanto, la mayoría de las partes de estas instalaciones se declaran como áreas potencialmente explosivas.

La presión de admisión en la boca de pozo varía, dependiendo del grado de agotamiento del campo, entre 25 y 80 bar. Para evitar los depósitos cristalinos de sulfuro en el flujo, que alcanza varios miles de metros debajo de la tierra, en la tubería presurizada se inyecta etilamina.

La medición ultrasónica clamp-on de los flujos de FLEXIM funciona independientemente de estos niveles de presión. A causa del coeficiente extraordinario de reducción del sistema, incluso las pulsaciones con una frecuencia operativa entre 2 - 4 Hz (debidas a las bombas) no representan un mínimo problema para el flujómetro.

El flujómetro no intrusivo de FLEXIM es una solución elegante para estas situaciones de medición. Como los transductores no entran en contacto con el medio, éstos no están sujetos a desgaste y consumo por parte del agresivo H2S. La instalación del sistema puede realizarse en condiciones normales de proceso - no hace falta una interrupción del mismo proceso.

Ventajas de la medición no intrusiva del flujo con FLUXUS

Medición fiable no intrusiva - ningún riesgo de pérdida de medios tóxicos (H2S)
Ningún coste extra a causa de las presiones altas del proceso
Medición no intrusiva, por lo tanto ningún requisito NACE